Mostrando entradas con la etiqueta El café de los viernes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El café de los viernes. Mostrar todas las entradas

El café de los viernes #10



El café de los viernes es una sección muy popular en el mundo de los blogs personales, la ideas es sencilla y encantadora: invitarte a ti como lector a tomar un café los viernes por la tarde después de nuestra jornada laboral y contarnos, como buenos amigos, qué tal nos ha ido en la semana. Así que... ¿nos tomamos un café y charlamos un ratito?

Ahora me gustaría también compartirte una foto de mi semana

El café de los viernes #9



El café de los viernes es una sección muy popular en el mundo de los blogs personales, la ideas es sencilla y encantadora: invitarte a ti como lector a tomar un café los viernes por la tarde después de nuestra jornada laboral y contarnos, como buenos amigos, qué tal nos ha ido en la semana. Así que... ¿nos tomamos un café y charlamos un ratito?

¿En cuál nos quedamos? ¡Ah sí! en el 8...

Pues los cafés al igual que yo están de vuelta, y es que si uno no se desahoga de algún modo entonces ¿cómo le hacemos?

Justo ahora me acompaña no un café sino un tesito de manzana con canela porque la cosa no anda muy bien y más vale no abusar de los irritantes; pero el caso aquí es platicar un ratito y vamos empezando porque presiento que este café del regreso no será corto.

¿Qué fue de mí? ¿Por qué desaparecí? Pues la verdad ni yo supe, de pronto la carga de trabajo, de estrés y de cosas por hacer me rebasó... y aunque ya tenía bastante material para el blog ya no pude seguir.

¿Y qué me trajo de vuelta? La vida misma... jajaja ¡lo siento! ¡qué cursi! Pero pues sí, la vida misma me puso aquí de vuelta, de hecho creo que más bien fue mi esposo cuando la semana pasada me dijo "ahora que ya tienes más tiempo deberías retomar tu blog ¿no?" a lo que mi respuesta fue "Pos sí...". ¡Y aquí estoy!

¿Y ya terminé la tesis o qué? Pues no... sigo en ello y en teoría debería enfocarme ahora en eso porque el tiempo corre. Y como sabrán el blog era algo así como un premio (más chamba) cuando tuviera avances con la tesis. Es decir, sí he tenido avances importantes: noticia ya voy con poquito más de la mitad... pero definitivamente he tenido stops en el camino que bueno me hacen seguir en ello ahora.

No sé... por la mañana hablaba con un amigo y le contaba que me sentía un poquito desanimada. Está por terminar el año y no estoy ni por asomo cerca del momento en el que según yo iba a estar para estas fechas. ¿Sabes? A principios de este año empezamos con toda la actitud pensando que este sería un gran año y que íbamos a lograr muchas cosas. Lo cierto es que bien pronto en el año la vida nos empezó a dar reveses y de esos que ya no vez pa' cuando acaben porque va uno tras otro, tras otro... Como de esas veces que sientes que se te junta todo.

Por supuesto no todo ha sido malo, también ha habido cosas muy buenas y pequeños logros que son como un apapacho para el alma. Por supuesto, también es mirar todo eso no tan bueno y pensar que también de eso aprendimos y también de eso sacamos cosas buenas.

Ahora mismo soy tesista, aprendiz, ama de casa y blogger a tiempo completo. Ese fue otro paso en este año, decidí cerrar el ciclo en un trabajo en el que estuve por 4 años y parecerá poco tiempo pero consideren que tengo 27 añitos :) Y no fue la decisión más fácil pero me había perdido, y no hablo de perderme en el sentido profesional de esa parte estoy sumamente orgullosa porque crecí y aprendí muchísimo y no me cansaré de agradecer a la vida y a las personas que me dieron la oportunidad de estar ahí. Pero me perdí en el plano personal, es cierto que soy una persona más madura y más capaz en muchos sentidos, pero también es cierto que durante ese tiempo desafié mi paciencia, mi tolerancia, mi sentido de la justicia, mis valores, mi concepto de compañerismo y trabajo en equipo y hasta se vió un poquito trastocada mi fe en la humanidad por dramático que suene. Sabía que en algún momento tendría que decidir y decidí por mi.

Así que aquí estoy tratando de hallar mi centro y nuevos caminos aunque aún no sé muy bien cómo hacerle. Tengo en la cabeza un montón de cosas que quiero hacer pero no sé por dónde empezar...

Cosas buenas tienen que venir y pongo mi fe en ello.

¿Y tú qué me cuentas? ¿Cómo has estado en este tiempo? ¿Alguna vez te has sentido así?

El café de los viernes #8


El café de los viernes es una sección muy popular en el mundo de los blogs personales, la ideas es sencilla y encantadora: invitarte a ti como lector a tomar un café los viernes por la tarde después de nuestra jornada laboral y contarnos, como buenos amigos, qué tal nos ha ido en la semana. Así que... ¿nos tomamos un café y charlamos un ratito?

Es viernes y lo mejor es que es viernes de café. Como los buenos amigos a los que siempre les falta vida para hacer todo lo que quisieran, así estamos pero lo importante es que seguimos estando y yo me tomó un ratito para escribirte y tú para leerme. Gracias por eso.

Si me tomara un café contigo te contaría lo sorprendida que estoy por como la vida da mil vueltas y va dejando a cada cual en el sitio en el que tiene que estar. Hoy por hoy me considero muy afortunada por el sitio en el que estoy y por las personas que me acompañan. Creo firmemente que la vida es sabia y quita y pone gente del camino según lo necesites.

Hace algunos años me lamentaba por amistades y amores perdidos, en ese momento no podía entender por qué me estaban pasando las cosas de esa manera, puedo decir que un par de años después seguía sin entenderlo, pero cuando me di cuenta estaba rodeada de tanto amor y de personas tan bellas que todo comenzó a tener un sentido distinto en mi vida.

Nunca deseé verdaderamente que le fuera mal en la vida a alguien, porque los afectos de una forma u otra aunque sea como recuerdo se quedan en alguna parte de la memoria, el paso de los años me hizo ver con claridad que lo que yo creía amistad no lo era y lo que creía amor estaba muy lejos de serlo; en aquel entonces sufrí por cosas que aún no conocía, la vida me puso personas maravillosas que me enseñaron nuevos conceptos de amistad aún en el tiempo y aún en la distancia y más tarde me mostraría lo que era sentir puro amor lejos de egos y egoísmos.

Si me estuviera tomando este café contigo te contaría lo que quizás nunca llegue a contarle a esa chica que creyó haber encontrado la vida y el amor donde yo no lo vi... "No es tu culpa, nunca lo fue. Quizás pudimos ser amigas pero las personas y circunstancias no nos ayudaron. Quisiera decirte que él va a volver pero no lo sé, no le tengo fe y ya lo veía venir... Pero en ti sí creo, creo que mereces a alguien que te haga ser una mujer feliz y plena a su lado todo el tiempo. Entiendo como te debes sentir, veo historias repetidas, tristemente lo sentí aunque evidentemente en una escala mucho menor; pero quiero que sepas que va a pasar y la vida algún día en alguna vuelta te pondrá en un lugar mejor".

Y así me despido, diciéndote que cuando nos sintamos en un lugar diferente al que quisiéramos estar pensemos que hay que esforzarse para darle esa vuelta a la vida, que tarde o temprano llegaremos al sitio donde hay que estar.

Y tú... ¿Qué me cuentas? ¿Qué vueltas te ha llevado a dar la vida?

El café de los viernes #7



El café de los viernes es una sección muy popular en el mundo de los blogs personales, la ideas es sencilla y encantadora: invitarte a ti como lector a tomar un café los viernes por la tarde después de nuestra jornada laboral y contarnos, como buenos amigos, qué tal nos ha ido en la semana. Así que... ¿nos tomamos un café y charlamos un ratito?

Sí, es viernes y sí es tarde, sin embargo esto no quita que nos tomemos un café a semejantes horas... por el simple hecho de que apetece!
Si me estuviera tomando un café contigo te contaría que esta semana estuve de "vacaciones" y no podría evitar soltar una risa porque estoy cansadísima! Para empezar cada vez que se planea tomar vacaciones, donde trabajo parece que todo mundo se pone de acuerdo para hacerte los días previos una pesadilla; así que para empezar yo que tendría que haber empezado mis vacaciones el jueves pasado no pude tomarlas hasta este lunes, porque todavía terminé trabajo el sábado en la madrugada y vi algunos pendientes el domingo... Ya para qué me quejo! Que luego me sale peor...
Y bueno más que vacaciones necesitaba unos días para tomarme un respiro y volver con ánimos nuevos... ajá!... Pues no, que he tenido que sacar un montón de pendientes y en casa casi que ni he estado...
Solo hoy, hoy viernes; me tomé un tiempo para estar con Brownie echados en el sillón que además el clima lo ameritaba, pero solo un poco que después hubo que hacer limpieza y pendientes en casa... Pendientes y más pendientes!
Y bueno, sí nos estuviéramos tomando un café ahora mismo te diría que fue una semana llena de contrastes emocionales; por un lado recibimos el sábado con una terrible noticia del fallecimiento de un conocido, pero es que la tristeza a mi me dio a todo pensando que no tenía que ser así, pero son cosas que solo Dios sabe...
Y en medio de ese clima extraño, cayeron los días de descanso y ya te conté que no han sido tal. Julio también tomó unos días y el pobre también anduvo conmigo de arriba a abajo.
Además, este martes 18 de octubre cumplimos 2 años de casados, es increíble lo rápido que se pasa el tiempo! Y yo, no puedo más que estar inmensamente agradecida! Agradecida con la vida por la oportunidad de vivir algo así, agradecida por haber puesto en mi camino a un hombre como lo es Julio, agradecida por todas y cada una de las experiencias que nos ha traído el matrimonio porque cómo nos han hecho crecer en tan solo dos años en todos los aspectos, pero lo más importante es que hemos ido de la mano siempre.
Y es que si yo te contara la de vueltas que tuvo que darnos la vida para que estuviéramos juntos, la de señales, la de cosas que parecían resolverse solas, solo para que pudiéramos estar juntos. Cuando nos hicimos novios, pensé que yo era una chica con mucha suerte porque hombres como él que creen en el compromiso pero no de palabra sino de acto, yo no conocí nunca; incluso pareciera ser un mal de generación que hace poco veía con un poco de sarcasmo como se ponían de pretexto las condiciones laborales para la falta de compromiso en las nuevas generaciones... Entiendo hasta cierto punto el asunto, pero me parece que la idea del compromiso va  más allá.
En fin, que lo sigo creyendo: soy una chica con suerte, casada desde hace 2 años por la más pura convicción del amor que nos hace querer pasar cada uno de los días juntos. Con objetivos comunes claros; porque de eso se trata el compromiso más allá de un papel firmado; el compromiso es levantarse todos los días y ver en el otro la fuerza que te mueve, saber que cada esfuerzo valdrá la pena, buscar en los ojos del otro para darte cuenta de que van en el camino correcto.
Una pareja a prueba de escépticos! Ya en otro café de contaré un poco más de esto, pero obviamente no es que haya sido todo tan fácil, también hemos pasado por momentos difíciles e incluso extremos; pero hoy en día es voltear la mirada y ver que lo pasado nos hizo aprender y tomarnos de la mano más fuerte todavía. Ya entré en modo cursi... lo siento...
Y bueno pues para celebrar hablamos planeado un pequeño viaje que al final no se pudo concretar, y luego decidimos ir a cenar, pero los acontecimientos de los recientes días nos hicieron cambiar de opinión así que terminamos preparando una cena en casa.
Las "vacaciones" terminaron y creo que muero por volver a mi amada rutina... aunque esté agotada, ya me tiré recuperando. Hay montón de cosas que quisiera seguirte contando, pero será para los siguientes cafés.

Y tú, ¿qué me cuentas? ¿qué tal tu semana?

Nos leemos pronto.


El café de los viernes #6



El café de los viernes es una sección muy popular en el mundo de los blogs personales, la ideas es sencilla y encantadora: invitarte a ti como lector a tomar un café los viernes por la tarde después de nuestra jornada laboral y contarnos, como buenos amigos, qué tal nos ha ido en la semana. Así que... ¿nos tomamos un café y charlamos un ratito?

A veces se me antoja hacer este café grabado, lo he visto y la idea no me parece mala pero... si de por si sentarme frente a la computadora a escribir unos párrafos luego parece tarea imposible y mil y un obstáculos se interponen, ¿te imaginas lo que sería grabarlo? Omitiendo las luces que son carísimas, buscar una buena luz para grabar, la cámara pues bueno ya está, la edición, la subida... ¿en qué tiempo? Así que cuando pienso en todo eso, creo que es mejor idea seguirnos leyendo por aquí.

Bueno y ha sido un largo tiempo ¿no? ya sé, que puedo ser la peor amiga del mundo porque nunca tengo tiempo, siempre el trabajo, la casa, los deberes... pero de verdad que disfruto este ratito contigo. Después de semanas intensas, uno agradece estos pequeños momentos en los que uno puede sentarse simplemente y charlar con un café en mano, es como decir: "Sí, he andado corriendo de arriba a abajo y sintiendo que el tiempo no alcanza para nada, deseando tener más horas en el día, pero a final todo pasa, y aquí estamos... leyéndonos una vez más". Y es cuando uno se da cuenta de que a veces puede con más de lo que uno piensa.

Si nos tomaramos un café ahora mismo, te preguntaría qué tal han ido estas semanas. Yo ya te he contado un poco, y la verdad es que estoy casi añorando unas vacaciones que pedí para la siguiente semana. No son propiamente unas vacaciones, es decir, no tengo planeado salir a ningún lado fuera de la ciudad, son solo unos días que necesito para pendientes y disfrutar un poco sin la constante presión del trabajo. Me encantaría por supuesto escaparme unos días a la playa por ejemplo, pero es que no nos da el presupuesto, hay planes a futuro que son más relevantes.

Si nos tomaramos un café, te contaría que estoy muy feliz porque eso de la tesis va a avanzando, aunque en las últimas semanas por el trabajo no he podido avanzar demasiado pero tengo la firme determinación :)

Bueno, y tú ¿qué me cuentas?

Nos leemos muy pronto.

El café de los viernes #5



El café de los viernes es una sección muy popular en el mundo de los blogs personales, la ideas es sencilla y encantadora: invitarte a ti como lector a tomar un café los viernes por la tarde después de nuestra jornada laboral y contarnos, como buenos amigos, qué tal nos ha ido en la semana. Así que... ¿nos tomamos un café y charlamos un ratito?


¿Y por qué no podríamos hacer un café de los viernes en domingo?... Aja, ya lo sé el café de los viernes tiene su chiste justamente en que es viernes y nos contamos lo que hicimos en la semana, pero la verdad es que me las tengo que ingeniar mejor para hacerlo, porque los últimos viernes he tenido que estar en la oficina y cuando llego a casa... bueno, soy ama de casa... jajajaja

No te preocupes, ya me las ingeniaré para escribirnos los viernes. Pero hoy es domingo y hay tiempo de platicar un poco. ¿Qué tal te ha ido? ¿Cómo vas iniciar una nueva semana?

Si me estuviera tomando este café contigo justo ahora, te contaría que estas semanas sin leernos, han sido semanas productivas y estresantes en el trabajo, ¡qué vamos a hacerle si es el pan de cada día! Aunque también, durante este tiempo me puse a pensar justamente en lo que tiene de valioso el tiempo de cualquiera, sin importar el rango dentro de un trabajo el tiempo personal debería ser sagrado e intocable, aunque por desgracia muchas veces eso no es así ni tiene un valor real al no tener un valor monetario... ¿Entonces cómo se ponen límites?

Te contaría, que también he pensado en la importancia de hacer algo valioso con el valioso tiempo que disponemos, es decir, ¿no te ha pasado que a veces piensas más de lo que quisieras? pero piensas en cosas más negativas que positivas, cosas que de antemano sabes que te hacen mal y sin embargo las piensas igual para ver si a fuerza de pensarlas te dejan en paz. Aunque esto rara vez sucede...

Estaba viendo algunos videos de una consultora en imagen pública y mencionó algo que me fascinó: "Eres lo que piensas"... ¿Alguna vez lo habías pensado? Yo realmente no, así que fue todo un descubrimiento. Definitivamente quiero pensar cosas más bellas... jajajaja

Por cierto, hablando de cosas bellas, justamente este viernes hablaba con una amiga... una historia curiosa. Hace como 5 años, ambas coincidimos en un foto por internet porque teníamos en común el gusto por un grupo de música alemán; comenzamos a hablar y descubrimos que nos llevábamos bien; con el tiempo hicimos un blog sobre este grupo de música y bueno un día en un concierto nos conocimos, fue la única vez que la he visto en persona. Y yo sé, hoy en día yo soy la primera en decir que hay que tener cuidado con las relaciones que se establecen por internet, no quiere decir que hace 5 años las cosas fueran distintas pero éramos reales; dos personas con intereses comunes y que para sorpresa hicieron buena química. Hoy nuestros gustos no son los mismos, cada una hizo su vida, ella está ahora más lejos de lo que lo estaba hace 5 años pero la magia surge cuando te das cuenta del cariño que sientes por una persona, a pesar del tiempo, la distancia y hasta de ya no hablar tan seguido. Me dio un gusto enorme volver a platicar con ella y sentir que aún después de tanto tiempo nos seguimos entendiendo y eso me hizo la noche entera del viernes :)

Y bueno, pues antes de que este café se extienda demasiado porque aún hay cosas que preparar para iniciar la semana, te deseo que inicies excelentemente y que pienses seriamente eso de "Eres lo que piensas"... no está de más.


El café de los viernes #4


El café de los viernes es una sección muy popular en el mundo de los blogs personales, la ideas es sencilla y encantadora: invitarte a ti como lector a tomar un café los viernes por la tarde después de nuestra jornada laboral y contarnos, como buenos amigos, qué tal nos ha ido en la semana. Así que... ¿nos tomamos un café y charlamos un ratito?


Ya es viernes y es un poco tarde, por poco y no llego a mi cita contigo pero aquí me tienes, hoy con café en mano y a estas horas te contaría que fue una semana muy pesada emocionalmente. Siempre es triste cuando una persona se va de este mundo, pero duele más ver a quienes deja. Y uno no puede explicarse tanto dolor, que parece casi una injusticia y sin embargo sucede; y solo Dios, el destino, la vida o en lo que decidas creer, sabe por qué pone esas pruebas. Y no puedo hacer nada más, mas que desear que el tiempo pase rápido y diluya aunque sea un poco su dolor.

Si me tomara un café contigo, te contaría que fue una semana difícil para nosotros porque Brownie se enfermó, y lo que pensamos que era una infección en la garganta terminó juntándose con parvovirus. Si tienes perros, sabes que es un virus con un alto nivel de mortandad; y aunque desde que Brownie llegó con nosotros jamás faltamos a ninguna cita con el veterinario y tiene todas las vacunas... al parecer no lo protegieron como debían.

Brownie estuvo prácticamente 3 días internado con suero y cuidados de su veterinaria, que yo casi estoy convencida de que es un ángel y qué bueno que fuimos a dar con ella, porque gracias a todos esos cuidados y los cuidados que mi mamá le dio mientras yo trabajaba es que Brownie pudo volver a casa ayer y para mi sorpresa es como si le hubieran puesto pilas nuevas.

Era muy doloroso verlo decaído y sin comer, o verlo triste y con suero en la veterinaria. Debo admitir que no hubo ni un día desde el sábado hasta ayer que no llorara cual Magdalena al pensar en las posibilidades que tenía Brownie de volver a casa. Afortunadamente, Dios quiso que así fuera, porque como dicen cuando ya no tiene alas para los ángeles les pone patitas y colitas y ese es Brownie.

Si me tomara un café contigo, justo en este momento te pediría una disculpa por esa lágrima que se me acaba de escapar, no pretendo que este café nos ponga tristes; porque a pesar de lo complicada que fue esta semana hay que celebrar la vida ¿no crees?

En estos días, recibimos muchos ánimos para que Brownie se recuperara. Estoy completamente convencida de que tantas buenas vibras le llegaron y también es por eso que está con nosotros a día de hoy, por eso y por sus ganas de vivir. Porque hay que tener ganas de vivir la vida, aunque parezca obvio.

Personalmente, disfruto muchísimo este café contigo, a mi esposo y mi familia, a mi pequeño Brownie, este blog, la gente que amo, la fotografía y los amaneceres; por todo eso vale la pena la vida. Es imposible no pasar momentos amargos, son parte de la vida misma pero justamente por eso las pequeñas y sencillas cosas se disfrutan más.

Y cuéntame, ¿tú que cosas disfrutas de la vida?

El café de los viernes #3


El café de los viernes es una sección muy popular en el mundo de los blogs personales, la ideas es sencilla y encantadora: invitarte a ti como lector a tomar un café los viernes por la tarde después de nuestra jornada laboral y contarnos, como buenos amigos, qué tal nos ha ido en la semana. Así que... ¿nos tomamos un café y charlamos un ratito?

Vaya que vamos empezando este blog y ya con fallas y retrasos en los tiempos, no me culpes es que  se me pega, de algún lado... No pues nada, que hace unas semanas tuve que ir por trabajo a Monterrey, México por un par de días y la verdad es que ya lo he dicho, a mi esas cosas me pegan porque soy de rutinas, entonces le dan al traste a mis rutinas que voy comenzando...

Y pues eso, si me tomara un café contigo te contaría que entre que perdí el ritmo y  que tengo mucho trabajo, no pude hacer este rico café de los viernes. Y estoy muy contenta, primero porque hay muchas cosas para mostrarles en el blog y en segunda porque una cosa en particular me puso de muy buen humor.

Es que, a ver, uno puede refunfuñar, estar en desacuerdo con opiniones o acciones, hacer corajes y berrinches por tales motivos, pero al final del día, siempre hay gente que es NUESTRA GENTE, y a pesar de todo lo anterior lo seguirá siendo. Y saber eso en secreta complicidad llena el corazón. Y hoy mi corazón está lleno.

Con otro sorbo de café y riéndome un poco, te contaría que esta semana, al igual que la pasada tuve que estar algunos días completos y hasta un poquito más en la oficina. Esta situación ha sido un cambio para Brownie, gradual para cuando esto sea habitual de todos los días. Y al llegar a casa, no encuentro nada fuera de los normal, más que hay juguetes por toda la casa y se subió a los sillones y tiró los cojines. Pero ¡oh dios mío! Ayer llegué a casa y al prender la luz lo primer que veo es que el piso está lleno de relleno de cojín... así es, Brownie deshizo un cojín y no dudo que hasta se haya comido el relleno. De cualquier forma mi regaño no tuvo efecto, y él estaba más feliz de que yo estuviera en casa después de un largo día.

Por último te contaría que mis finanzas necesitan volver a sanarse y es que me desaté en compras en línea, eso sí ya tengo un montón de productos nuevos que probar y que mostrar, pero por un buen rato ya no más compras. ¡Promesa!

Y bueno, no sé si soy yo, o este café sí se hizo aburrido... Mejor cuéntame tú, ¿Qué tal te ha ido estas semanas que no platicamos?

El café de los viernes #2


El café de los viernes es una sección muy popular en el mundo de los blogs personales, la ideas es sencilla y encantadora: invitarte a ti como lector a tomar un café los viernes por la tarde después de nuestra jornada laboral y contarnos, como buenos amigos, qué tal nos ha ido en la semana. Así que... ¿nos tomamos un café y charlamos un ratito?


Si me tomara un café contigo, te contaría que esta semana he perdido el ritmo. ¿No te pasa que hay veces en la vida en las que sientes que vas simplemente fluyendo, y de pronto algo pasa que te saca de eso? No sé, lo admito, soy una mujer de rutinas ¡las necesito para saber qué estoy haciendo y hacia dónde voy!

Esto del home office no me está sentando bien, ¡soy dispersa por naturaleza por dios! Así que pedirme que me concentre durante 8 horas seguidas como si estuviera en una oficina, es una locura. Necesito a mis compañeros y ese estrés colectivo que le da sabor a las jornadas godínez. Así soy, como el anti-tipo incluso de Mónica adolescente, que se sentía rebelde y odiaba un poco el capitalismo.

Aunado a esto, te contaría que también odio la incertidumbre, insisto soy una mujer de rutinas y necesito objetivos para perseguirlos, pero como voy a hacerlo si no sé qué pase conmigo dentro de 1 mes. Así las cosas... ¿Ves por qué necesito hacer yoga y meditar? me calma, te lo juro que me relaja aunque se aun poco.

Si nos tomaramos un café ahora mismo, te contaría que esta semana tuve dos grabaciones para unos videocursos y aunque a veces no lo parezca, de verdad me preocupa la gente, que quien esté a cuadro se sienta cómodo y apoyado y siento que ésta últimas veces no lo he logrado y no ha sido precisamente por mí. Tendremos que ponerle remedio.

Te contaría que estamos en una etapa de resocialización con Brownie, es cierto eso de que para tener un perro hay que educarse primero; y Julio y yo no lo hemos hecho exactamente mal pero hay muuuuuuchas cosas que debemos mejorar para que Brownie sea un perrito más feliz de lo que ya es, pero además seguro y nada nervioso. En eso estamos, ya te contaré que tal vamos que hasta a mí me cuesta trabajo pensar de otra forma.

También esta semana he estado como mamá preocupona porque Brownie tiene unos piquetitos en una pata, me dijo el veterinario que probablemente es una araña que lo ha estado mordiendo... pero bueno, soy "mamá angustias", dice mi mamá que si así soy con un perro ¡imaginate con un hijo! Así que este fin de semana toca limpieza exhaustiva, lavado de todos los juguetes y cambio de cama... a ver qué tal nos adaptamos...

Y por último, te voy a contar una bobería: estoy como niña esperando el día de reyes, porque Julio tiene un descuento del 30% en H&M y prometió llevarme este fin de semana a comprar un par de cosas... lo siento, ya le eché el ojo a muchas cosas y el precio me parece razonable, ya veremos la calidad... Huele a material nuevo para el blog... aunque aún no termino con lo que compré en Sephora y muchas reviews que tengo en mente.

¿Y a ti que tal te ha tratado esta semana?

El café de los viernes #1



El café de los viernes es una sección muy popular en el mundo de los blogs personales, la ideas es sencilla y encantadora: invitarte a ti como lector a tomar un café los viernes por la tarde después de nuestra jornada laboral y contarnos, como buenos amigos, qué tal nos ha ido en la semana. Así que... ¿nos tomamos un café y charlamos un ratito?


Como este es el primer café del blog y el inicio del blog mismo, no me pareció mejor idea que hablar de los nuevos comienzos. Este mismo espacio estaba pensado para abrirse en marzo, pero una serie de eventos que no terminaron siendo otra cosa más que nuevos comienzos nos trajeron a esta fecha para que fuera el día de su apertura.

Así que si me tomara un café contigo te contaría que de esas experiencias previas al blog aprendí que los nuevos comienzos a veces duelen y mucho, pero a veces es necesario porque solo al enfrentarnos con nosotros mismos somos capaces de vernos realmente y plantearnos qué queremos hacer y con quién. Así me planteé seriamente meterme al mundo de la fotografía que me gusta mucho, decidí que quiero hacer yoga porque es algo que siempre me ha llamado la atención porque trabaja al mismo tiempo cuerpo y mente, que tengo muchas ansias de leer por placer nuevos libros pero que estoy aún más comprometida con hacer mi tesis y titularme como un reto personal que he dejado pasar.

Te contaría también que esta semana fue un poco una locura para mí la apertura de este blog, porque me emociona mucho y espero que funcione. Que fui muy feliz al verlo terminado y darme cuenta de que es muy yo como diría Julio (Julio es mi esposo, por cierto). Que después me preocupé porque empecé a pensar de dónde iba a sacar tantas ideas para darle contenido y después tuve la brillante idea anotar en una libretita, que traigo permanentemente conmigo, todas las ideas que se me vayan ocurriendo.

Te contaría que justo ahora no sé donde demonios fui a dejar mis lentes, y es que ¡no veo un carajo sin ellos!

Que hoy me  han sorprendido los 26 años y pensaba en que hace 10 años, justo cuando cumplía 16, una amiga mía que por cierto también cumple años hoy me decía: "¡Piensa que es la única vez en la vida que vamos a tener 16!" Creo que en ese entonces no lo entendía muy bien... me parecía una obviedad, pero siempre tuvo razón. Cada año de vida nos trae nuevas experiencias que no vivimos de la misma manera según los años que vamos acumulando junto con aprendizajes y aventuras...

Y así, ¡voy con todo por la primera semana de estos 26!

¿Y tú? ¿Qué tal tu semana?